Tasas sobre los gases fluorados y ventajas de elegir a BEIJER como instalador

Tasas  sobre los gases fluorados y ventajas de elegir a BEIJER como instaladorAnte la controversia creada por la imposición de nuevas tasas  sobre los gases fluorados y su aplicación para el cliente particular y las empresas, vamos a intentar aclarar de forma sencilla su finalidad y cuándo se aplica.

La gran diferencia de BEIJER como instalador y las tasas sobre los gases fluorados

La finalidad inicial del impuesto es gravar cualquier emisión a la atmósfera de gases fluorados que calienten la misma.  La Administración ha calculado la tasa de cada gas teniendo en cuenta su poder de calentamiento.  De los gases que normalmente se usan en aire acondicionado y sistemas de refrigeración las tasas para el año 2014 por kg son:

–    R407C: 10,91 € / KG + IVA
–    R410A: 13,04 € / KG + IVA
–    R427A: 13,28 € / KG + IVA

A esto hay que sumar el precio del gas en cada momento.  Para las empresas mantenedoras / reparadoras profesionales como BEIJER existen varias modalidades a la hora de comprarlo, pero en todas ellas al final el consumidor pagará la tasa.

El espíritu de la ley es imponer tasas para que los fabricantes de aire acondicionado busquen alternativas a las tasas sobre los gases fluorados e ir eliminándolos.  Esto es posible en otros campos de aplicación, pero es precisamente en el del aire acondicionado donde mas difícil es encontrar alternativas fiables para sustituir a los gases fluorados.  A este respecto la Administración no da una respuesta clara, por lo que entendemos que en realidad es un impuesto ineludible para el sector que acabará pagando el usuario final.

Al final son impuestos que paga el usuario

A esto hay que sumar que la tasa se va a ir incrementando anualmente hasta que finalmente en el año 2016 supere ampliamente el precio del kg de gas.   pongamos un ejemplo, la carga de un kilo de gas R-410 A en el año 2016: el kg de gas a 20,00 €, la tasa 39.50 € y el IVA de 21%, lo que suma un total de 72 €.  Cuando esto ocurra, que el consumidor final tenga en cuenta que el 70% de lo facturado serán tasas e impuestos.

Una de las soluciones propuestas desde el Ministerio de Hacienda es la de reciclar el gas antiguo y demostrarlo (el instalador / mantenedor) para que se devuelva la tasa equivalente, pero para ello habría que cobrar todo el tiempo y proceso de reciclado al usuario, por lo que al final le saldría incluso más caro que abonar las tasas sobre los gases fluorados.

A esto hay que sumar otras particularidades sorprendentes para las empresas mantenedoras, como que si la factura no esta abonada o si te roban el gas la tasa se abonará igualmente, o que si se produce una fuga en una instalación nueva, ese gas que se supone pertenece a una garantía, pagará la tasa como si se hubiese facturado.  Además, hay que contar con los sobrecostes en administración y en adecuación del sistema informático de las empresas, que repercutirán en el precio final.

En resumen, el fin de la tasa no es otro que recaudar unos 700 millones de euros al año.  En el caso de el aire acondicionado es muy difícil que el cliente se libre de este impuesto, y será algo a lo que nos tendremos que acostumbrar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *