Atlas de la habitación de un estudiante universitario

Una habitación es un pequeño universo. Un espacio preferente donde grandes mentes de la humanidad como Da Vinci, Newton o Van Gogh han pensado y dejado para el legado histórico valiosas aportaciones de su propia visión del mundo.

No podemos negar la importancia de una auténtica habitación; y es que en la vida académica nos podemos topar con extraordinarios espacios, como las habitaciones para estudiantes en Barcelona que son un ejemplo fidedigno de comodidad y buena distribución.  Si has llegado hasta aquí, es porque buscas tu propio lugar para desarrollarte hábilmente como profesional ¿Quieres saber qué debería tener una habitación universitaria? ¡Viajemos a través de este atlas!

 

Imagen: residenciasarria.com

Identidad:

Para los gustos, colores. Cada persona es un pequeño cosmos de preferencias y voluntades. De ahí, que la identidad de una habitación universitaria deba tener los objetos y decoraciones que el estudiante considere oportunas o que lo hagan sentir como en casa.

Lo anterior, en consideración, es básicamente para que no existan dispersiones de ningún tipo mientras el estudiante tiene deberes académicos. Si la habitación del estudiante se encuentra decorada o customizada tal y como el estudiante se sienta cómodo, no tendrá tiempo de extrañar su propio entorno ni su anterior espacio familiar.

 

Iluminación:

Las buenas ideas necesitan de una buena iluminación. Pero esto no es solo metafórico. Cuando un espacio, en especial, una habitación, está bien iluminada, hay más oportunidades de que el estudiante se sienta pleno y al mismo tiempo productivo.

Una iluminación propicia, es capaz de darle a un espacio una percepción de amplitud, incluso si es una habitación pequeña o mal distribuida. En ese caso, a falta de otros elementos, si la iluminación predomina, seguro no hará falta nada más.

 

Mural de propósitos:

Un panel de corcho, unas cuantas fotografías y un propósito como trasfondo, son los ingredientes de motivación más importantes para una persona en formación académica.

Muchos estudios sobre el lenguaje aseguran que cuando la proyección de las propias metas se realiza de manera visual o lingüística, la mente las asume como objetivos base que debe cumplir, y en los que no dejará de enfocarse hasta que no los ejecute y finalice.

 

Comodidad:

Aunque las residencias universitarias suelen ser cómodas y pensadas para la adaptabilidad del estudiante, es importante asegurarse de llevar accesorios especiales que codifiquen y entreguen al estudiante un entero confort: cojines o una pequeña silla cómoda, podrían hacer la diferencia en un cuarto de estas características.

 

Mejor alejar las distracciones:

Si bien un buen aparato de reproducción musical puede parecer una distracción, lo cierto es que esto depende del tipo de género musical que reproduzca. La música clásica puede potenciar la concentración y la habilidad mental, lo cual no es de ninguna manera un detractor del futuro profesional, pero sí lo pueden ser otros géneros musicales.

Por lo tanto, en conclusión, es importante que algunos artefactos electrónicos que no sumen para el estudiante se descarten como elemento a mapear en la habitación de un futuro profesional.

 

 

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